La privilegiada posición
del Valle de Comayagua, un corredor natural equidistante
de ambos océanos, fue notada por los españoles,
quienes tuvieron su primer contacto entre 1502-1550
d.C. Ellos fundaron la villa de Santa María
de Comayagua en el año 1537. Una vez que
la región fue pacificada, ésta fue
vuelta a fundar en 1540 bajo el nombre de Valladolid
de Comayagua.
El Rey Felipe II le confirió
el título de Ciudad en 1557. Después
de la independencia de España, en 1821,
se convirtió en Capital de Honduras.
La Ciudad está construida
de acuerdo al antiguo sistema español a
base de una plaza central y una traza cuadriculada.
Destaca la Catedral, inaugurada el 8 de diciembre
de 1711.
Dentro del Palacio Episcopal,
construido en 1735 y ubicado a un costado de la
catedral, está instalado el Museo de Arte
Religioso, con una rica y representativa colección
del fervor religioso que siempre ha caracterizado
a esta comunidad.

• El
Museo de Arqueología
La historia y localización
del edificio se conoce por la localización
que aparece en el testamento del señor
Francisco del Barco y Santiponce. Luego sabemos
que a finales del siglo XVIII la adquirió
el señor Norberto Serrano Polo. Con el
paso del tiempo la casa es vendida a don José
María Medina y se convierte en Casa Presidencial.
Fue ocupada por los presidentes Marco Aurelio
Soto, Luis Bográn y Ponciano Leiva.
Durante el siglo XX se le dio diferentes usos:
comandancia de armas, gobernación política,
telégrafos y en la década de 1940
el general Gregorio Sanabria por sugerencia de
Monseñor Lunardi, funda el museo Arqueológico
de Comayagua y fue cuando el Gobierno de Carias
mando grabar el escudo que hoy se ve en la esquina
con la leyenda “Administración Carias
1946”.

El edificio fue restaurado por
el Instituto Hondureño de Antropología
e Historia y alberga el Museo Arqueológico
de Comayagua.
La exposición del museo
expone variados temas como ser la región
del Valle de Comayagua, el desarrollo Histórico
Cultural del Valle de Comayagua y el proyecto
de rescate del sitio arqueológico.